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La estación estrella de AXIA: escuchar cómo nos sentimos

Escoger una única estación para destacar dentro del proyecto AXIA no es sencillo. Las cuatro funcionan y lo hacen de forma distinta según el grupo, la edad y el momento del curso. Sin embargo, si hay una estación que destaca por su potencia educativa y por la información tan valiosa que genera, esa es la Estación 1.

En esta primera estación, el alumnado trabaja el reconocimiento de las emociones a través de tarjetas ilustradas con personajes de la temática AXIA que muestran diferentes emociones. A partir de ellas, identifican qué emoción aparece, cuándo la han sentido y cómo la han vivido. El ejercicio va mucho más allá de “poner nombre” a una emoción: abre la puerta a que niñas y niños compartan experiencias reales de su día a día.

Cuando aparecen emociones como el enfado o la frustración, la actividad permite además hablar de cómo se relajan, qué hacen para calmarse o qué estrategias les ayudan, incorporando pequeñas técnicas de autorregulación adaptadas a su edad. Todo ello se trabaja de forma natural, sin juicios y en un clima de confianza.

Esta estación es oro pedagógico. No solo por lo que aporta al equipo educativo, sino por lo que ocurre en el grupo: las ganas que tienen de expresarse, de contar situaciones concretas y de sentirse escuchadas y escuchados. La información que surge en este espacio es profundamente significativa y permite conocer mejor al alumnado, sus preocupaciones y su manera de relacionarse con el entorno.

La Estación 1 se cierra siempre con una pregunta sencilla y poderosa: “¿Cómo te sientes hoy?”. Una a una, uno a uno, van compartiendo su emoción, sabiendo que su voz importa y que alguien la escucha.

Este gesto final convierte la estación en una práctica con enorme valor para el día a día del aula. Incorporar rutinas como:

• un breve momento emocional al comenzar la jornada,
• espacios para nombrar cómo se sienten antes o después del recreo,
• o pequeños cierres de grupo donde cada persona pueda expresarse,
contribuye a crear aulas más seguras, conscientes y cuidadas.

AXIA comienza por aquí porque el buen trato empieza cuando nos sentimos escuchadas y escuchados, cuando aprendemos a reconocer lo que nos pasa y a expresarlo sin miedo. Y la Estación 1 demuestra que, incluso con dinámicas sencillas, el impacto puede ser profundo.